LA SANACIÓN COMIENZA CONTIGO
¿Por qué experimentamos dificultades recurrentes en nuestras relaciones? ¿Y por qué los eventos traumáticos con tanta frecuencia desencadenan o intensifican nuestra sensación de miedo, ira, aislamiento o impotencia?
Desde nuestros primeros años, desarrollamos un estilo de apego que nos sigue a lo largo de la vida, influyendo en nuestros patrones de comportamiento y relaciones íntimas.
Y los eventos traumáticos pueden afectar profundamente ese modelo relacional central. El buenas noticias Es que, cuando tomamos conciencia de estos patrones y del contexto en el que se desarrollaron por primera vez, también podemos aprender a sanar y avanzar hacia un apego seguro.